Sobre la comida, mis gustos son: sano, sano y sano.
A pesar de mi delgadez, sale más barato comprarme un vestido que invitarme a cenar, así que no me retes, porque como de todo y en cantidad. Eso sí, elige bien porque estoy divorciada de la carne y de los postres, pero tengo un matrimonio perfecto con la comida japonesa, la pasta, todo lo que sea verde y las comiditas de papá y mamá: 'para perder el sentido'.