¿Cocinar? Lo que mejor se me da es fregar los platos, así que si no quieres probar algo crudo, soso, quemado, no me dejes cerca de unos fogones. Eso sí, siempre estoy dispuesto a endulzarte el día con un poco de miel.
Comer ya es otro cantar, mi estómago y paladar son enormemente agradecidos y ante la perspectiva de una buena comida no sé decir que no. Sea del tipo que sea, siempre me gusta probar cosas nuevas.