De pequeña no comía nada que fuera ni de color verde ni de color rojo; ahora de mayor lo del rojo lo tengo superado, pero el verde...
Me encanta la comida oriental, ya sea hindú, japonesa o china: su olor, su color y, sobre todo, su sabor. De Occidente, los crepes y la pasta son mis platos favoritos. En realidad, todo lo que lleve queso o nueces llama mi atención.